Escapa de su isla para evitar ser internada por homosexualidad; inspira a migrantes LGBTTTI

Nerveline Jude dejó su isla Dominica en el Caribe hace 11 años y llegó a vivir a Nueva York, donde no conocía a nadie.

Tuvo que huir de su lugar natal para evitar ser castigada legalmente o internada por ser una mujer homosexual.

Al estar lejos de su familia, esta mujer se sentía fuera de lugar y no encontraba a quién acercarse, pues no tenía conexiones. Tareas tan básicas como encontrar casa, trabajo y seguro social le parecían imposibles por no estar familiarizada con la cultura de este nuevo país.

“En el Caribe, en mi país, me internaron en un hospital psiquiátrico”, compartió Jude en una entrevista para la NBC. “No tenía voz, aquí puedo ser extrovertida y hablar lo que pienso”.

Fue entonces cuando un amigo la llevó al Centro de Apoyo LGBTQ, donde pudo conectarse con miembros de su comunidad y este encuentro cambió su vida.

“Cuando llegan son tímidos, pero después de algunas sesiones, se abren a los demás. Algunos sacan un lado emocional ya que es importante sentirse parte de un grupo de personas como tú”, explicó Jude, quien ahora es la encargada del Grupo de Liderazgo y Empoderamiento de Migrantes en Nueva York.

“Uso mi experiencia para incentivarlos a ser ellos mismos tal y como son. Así es como me vuelvo su mentora”. 

Jude aseguró que para los migrantes de la comunidad LGBTTTI este tipo de grupos de apoyo son un método de supervivencia capaz de mejorar su día a día.

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