No creerás los mensajes de apoyo a la comunidad en esta cuenta de Instagram! #Fotas

Manas, no hay nada más gratificante que saber que hay muchos como nosotros y otros, que aunque no pertenecen a la comunidad LGBT, apoyan, impulsan, aman y respetan a los miembros que sí son parte de ella.

Es por eso, que quiero compartirles la cuenta en Instagram lgbtq_visibility, que está llena mensajes de inclusión y amor para todos, escritos por gays o personas que tienen familiares, amigos o conocidos que pertenecen a la comunidad.

Una dosis de estos mensajes al día te sacarán una sonrisa!!!!

“Una de mis mejores amigas que conozco desde kínder es bisexual. Perdimos el contacto toda la primaria, pero en secundaria volvimos a ser amigas. Nos contábamos TODO, éramos un mame y un desmadre, la amo con todo mi corazón. Me acuerdo que me confesó su preferencia sexual por MSN. En ese momento sí me sorprendí, pero luego pensé en lo mucho que la quería, y sabía que nuestra amistad no iba a cambiar solo porque también le gustaban las mujeres. Llevábamos mil años de amistad, y para todos los homofóbicos, me gustaría informarles que no, no se me pegó, no me hice bisexual ni lesbiana ni nada por el estilo. Después de eso comencé a darme cuenta de muchas cosas, me hice más open mind. Tengo muchos amigos y a todos los quiero demasiado, sin importar su preferencia sexual; todos han marcado de una forma muy especial mi vida, de todos he aprendido algo muy bonito. Amo a mis amigos tal y como son y aprecio todo lo que ellos aportan en mi vida. Amo a la comunidad LGBT. Soy heterosexual y los invito a conocer a la comunidad LGBT”.

Una publicación compartida de Lgbtq+ Visibility (@lgbtq_visibility) el

“Envidia pero de la buena. Eso es lo que siento al ver gente feliz y espero que eso sea lo que sienta la gente al vernos… o aunque sea que no nos digan indecentes y nos saquen de un restaurante. ¿Qué tiene de indecente darte un beso? Sí, habíamos quedado que nada de muestras de afecto en público, pero no me aguanté. Quizás fue la crema que tenías embarrada en el cachete, que te estabas riendo tanto que no podías respirar, o una mezcla de ambos. Había una señora que nos vio horrible, como si hubiéramos manoseado a un niño de tres o cuatro años. Es por gente así que vivimos en un mundo de gente reprimida que pide a gritos rebelarse. Es por la gente reprimida que existen las fobias y los crímenes de odio o de pasión. Tal vez si dejáramos de ser cobardes y nos dejáramos de proyectar en otra gente sólo por no poder aceptarnos, el mundo cambiaría un poquito. Lo peor de todo es que la cobardía es aprendida, es casi como un factor cultural; puede que muchos dian que es un mecanismo de protección, pero la realidad es que la cobardía y el miedo no son lo mismo. La cobardía es falta de valor ante situaciones difíciles y el miedo es la angustia creada por algo real o imaginario. El miedo sí es un mecanismo de defensa y no creo que esa señora del restaurante nos haya tenido miedo. Creo que le falta valor para hacer lo que la hace feliz o para deshacerse de lo que la hace infeliz. De cualquier modo siento un poco de lástima por ella o por lo menos sentí lastima por ella hasta que salimos de ese lugar y caminamos hasta tu casa agarradas de la mano”.

Una publicación compartida de Lgbtq+ Visibility (@lgbtq_visibility) el

Facebook Comments