Imagen de Sasel13 en Pixabay
Suscríbete y activa notificaciones de nuestro canal de Youtube 👉 Haz click aquí

La Cámara Baja de Estados Unidos aprobó este jueves una propuesta de ley para prohibir la discriminación de personas del colectivo LGBT+ en ámbitos como la educación, la vivienda o el empleo, y a la hora de recibir créditos o servir como miembro de un jurado, entre otros.

El llamado proyecto de Ley de Igualdad recibió el apoyo de 224 votos a favor frente a 206 en contra en la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, que tuvieron el respaldo de tres republicanos a esta medida.

Ahora pasará al Senado, donde será necesario 60 apoyos para que salga adelante. Cabe señalar que, en esta cámara los demócratas y los republicanos tienen 50 escaños, cada uno, con el voto de desempate de la vicepresidenta del país, Kamala Harris.

De salir adelante, esta propuesta modificaría varias leyes de derechos civiles federales. Anteriormente, esta propuesta ya había sido aprobada en 2019 en la Cámara Baja; sin embargo, fue bloqueada en el Senado, en aquel entonces dominado por los conservadores.

David Cicilline, el legislador quien reintrodujo esta iniciativa, defendió este jueves en el pleno que la medida es necesaria para garantizar los mismos derechos a todos los estadounidenses, independientemente de su orientación sexual.

“La discriminación está mal. Como niños, aprendemos una regla de oro: trata a los demás de la manera que te gustaría que te trataran. Ahora la discriminación es un hecho en la vida de millones de estadounidenses LGTBQ”, expuso Cicilline, quien representa al Distrito 1 de Rhode Island.

Además, explicó que en la mayoría de los estados una persona LGTB+ está en riesgo de que se le niegue vivienda, educación o de servir en un jurado por ser quién es.

Anteriormente Cicilline, indicó que en 27 estados se le puede denegar a una persona la vivienda por su orientación sexual o identidad de género, mientras que en 31 se le puede impedir el acceso a la educación.

Cabe señalar que poco más de 20 estados y el Distrito de Columbia prohíben la discriminación por la orientación sexual o la identidad de género. Sin embargo, sigue habiendo vacíos importantes.

Por su parte, los republicanos sostienen que el proyecto podría infringir las libertades religiosas y que podría contribuir a que se paguen abortos con el dinero de los contribuyentes.

Chip Roy, legislador texano, prometió combatir esta iniciativa en los tribunales si acaba convirtiéndose en ley, alegando que es inconstitucional.

Defensores del colectivo LGTB+ confían en que el proyecto se convierta en ley, puesto que ha suscitado gran popularidad entre el público estadounidense. Se estima que el 83% de los estadounidenses está a favor de leyes que protejan a las personas LGBT+ contra la discriminación en el trabajo, los alojamientos públicos y la vivienda.

 

Fuente: Infobae

Con información de: Togayther