Foto Instagram victor_g91
Suscríbete y activa notificaciones de nuestro canal de Youtube 👉 Haz click aquí

Manas, la orientación sexual, identidad y expresión de género, no debe de ser motivo de burla, violencia o ataques. Ahora en el deporte profesional español se ha hecho historia, ya que, por primera vez un deportista, en este caso un waterpolista, ha sido sancionado por homofobia.

La Federación Española de Natación (RFEN) ha castigado con 4 partidos de suspensión al serbio Nemanja Ubovic, jugador del CN Sabadell, por llamar “maricón” dos veces al jugador del CN Terrassa Víctor Gutiérrez.

La Federación Española de Natación da por probado que Ubovic “profirió un insulto homófobo” a Gutiérrez tras el partido de waterpolo entre el Sabadell y el Terrassa

Los hechos ocurrieron en el derbi vecinal de la Liga de División de Honor entre el Sabadell y el Terrassa el pasado 17 de abril. Víctor Gutiérrez, activista LGTBI, denunció que el boya serbio del Sabadell Nemanja Ubovic lo llamó dos veces “maricón”. El club vallesano apartó a su jugador a la espera de la resolución del expediente informativo que le abrió.

Este viernes, la RFEN ha comunicado que aplica una sanción de 4 partidos a Ubovic al “haber quedado como hecho probado que profirió un insulto homófobo” a Gutiérrez “durante el acto protocolario del saludo final de los equipos”. La RFEN considera que el serbio “ha cometido una infracción grave”.

La RFEN también sanciona al boya serbio con una multa de 200 euros al tratarse de la segunda sanción de la temporada. La primera había sido leve, en el partido contra el CN Barcelona.

“Hoy entre todos hemos hecho historia, sancionando la homofobia en el deporte profesional por primera vez”, compartió Víctor Gutiérrez en sus redes.

El deporte es hoy un lugar un poco mejor para todos”, escribió el waterpolista del CN Terrassa en su cuenta de Twitter.

En entrevista para Shangay, Víctor Gutiérrez recordó los hechos: “Cuando el jugador me llamó maricón durante el partido, entendí que quizá lo estaba haciendo para desestabilizarme, que todos a doscientas pulsaciones podemos decir cosas que no pensamos o no estamos orgullosos. Al acabar el partido yo no le quise dar la mano fuera del agua por ese comentario, y ahí me volvió a llamar maricón delante de otros compañeros y delante de la grada. Es ahí cuando entiendo que eso no se puede repetir y que tengo que denunciar. Fui a la mesa arbitral y allí me dijeron que no lo podían recoger en el acta porque los árbitros no lo habían escuchado”, explicó.

Si decidió compartirlo públicamente fue porque consideró que “si esto me pasa a mí, que tengo 30 años, que soy visible y que juego en una liga profesional, me pregunto qué no le pasará a niños y niñas en los vestuarios, en los colegios, en las piscinas, en los campos de fútbol… Y eso no se puede permitir. Estamos en 2021 y en España, que es un país pionero que tiene derechos y libertades conseguidas para el colectivo, y donde todavía le LGTBIfobia en el deporte queda impune“.