Imagen de FelixMittermeier en Pixabay
Suscríbete y activa notificaciones de nuestro canal de Youtube 👉 Haz click aquí

La realidad es siempre relativa. Nadie puede tener la película completa de la realidad, y todo lo que percibimos por medio de nuestros sentidos, es procesado en nuestra mente a través de una red compleja de construcciones mentales: Creencias, nuestra escala de valores, referencias de experiencias anteriores y mucha programación que recibimos de todos lados. Ya te podrás imaginar que son imperfectas, y por lo tanto nuestra interpretación de la realidad también lo es.

Lo primero que recomiendo hacer para tu evolución, es acercarte lo más posible a la realidad por medio de la observación de cómo procesas la información en tu mente y cómo estás decidiendo en la vida. Desde que era chica empecé este ejercicio, y me di cuenta que los demás no estaban haciendo lo mismo, al grado que lo que me decían mis maestros, algunos mayores, es decir, gente que “sabía mejor que tú” como eran las cosas, era sumamente chafa. Tenemos que convertirnos en “El Observador” de nuestra mente y corregir todas las aberraciones que podamos. Volviendo a la realidad, ¿es muy difícil la situación para una persona trans? Si lo es, en general. Pero depende de nosotros cómo la procesemos en nuestra mente y lo que decidamos hacer con ella.

En un campo de concentración, Viktor Frankl desarrolló toda una teoría acerca de cómo procesaban los presos la información: los que le daban un sentido a algo aparentemente sin sentido, estar encerrados ahí, eran los que más sobrevivían. “Entre el estímulo y la respuesta existe un espacio. En este espacio se encuentra nuestro poder para elegir la respuesta. Y en nuestra respuesta descansa nuestra libertad y nuestra capacidad para crecer como personas”. Esto quiere decir que la cosa se puede poner muy difícil, pero la interpretación que le das y lo que decides hacer con ella, te corresponde a ti. Ahí es donde tenemos más chance de voltear las cosas a nuestro favor, incluso en un campo de concentración. Nada es definitivo, así que ¿por qué no utilizar este conocimiento a nuestro favor? Si la situación no nos favorece, hay que compensar siendo más inteligentes.

De los problemas más grandes que veo, es que la gente tiene creencias muy limitadas acerca de lo que pueden lograr. Aquellos que se atreven a soñar y tirarle muy alto, son los únicos que pueden lograr cosas maravillosas. No digo que siempre te salga bien, pero auto limitarte no sirve de nada. Dicen que “Tanto si crees que puedes, como si crees que no puedes, tienes razón”. ¿Te has dado cuenta de que se utiliza la frase “estás soñando” como algo negativo? Yo diría al revés, ¡Ojalá sueñes más! Mira, ya somos trans, no somos lo típico, pues sigámonos por ahí apuntándole a cosas maravillosas.

La verdad, es que no tenemos que caer en ningún molde. La sociedad quiere meternos ahí, pero es imperdonable que nos metamos solitos como si fuéramos calladamente al matadero. Yo sé que la sociedad nos quiere limitar, aislar, asfixiar, pero está de que nos dejemos. Uno de mis roles secretos en la vida, es la de ser “Rompedora profesional de esquemas”. De chica, hacia un experimento en Acapulco en donde llegaba tranquilamente a hablarle a cuanta niña guapa veía. Todo mundo ponía cara de incredulidad, como si estuviera haciendo algo muy atrevido, que no era lo normal. Mira, a mi me pueden insultar como sea y aguanto, pero jamás me llamen “normal”. Así, con educación, pero firme, un simple “Hola” ¡movía montañas!, mientras que otros se quedaban petrificados. Esa misma técnica me valió para lograr irme a estudiar a Inglaterra, cuando todos me decían que estaba “soñando” y sí, fue un bonito sueño.

“Todas las personas trans son” o “se dedican normalmente a” ¿Te vienen a la mente clichés? ¡Mejor pensemos en mil y un maneras de romperles su esquema!