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Querido Santa Claus:

Tanto tiempo sin ponerme en contacto contigo, después de que la última vez que te escribí, me trajiste ropa femenina y yo simplemente te había pedido un Xbox y un Black Berry, pero decidiste dejarme una carta diciéndome que debía ser más femenino y traer la ropa que me dejas de regalo.

Hoy, después de 10 años, esta vez te escribo para pedirte no cosas materiales, sino cosas que van más allá de todo. Que a los niños que desde chiquitos saben que son hombres y mujeres trans, les lleves a su árbol una muñeca o un carrito, créeme que les darás una gran esperanza y, sobre todo les sacaras una sonrisa.

Llénales esta Navidad de saber que un carro puede ser para cualquier identidad de género, así mismo en el caso de las muñecas. Que al igual, el camino que recorrerán no será fácil, pero que no permitan ser juzgados y denigrados por el deseo de tener ese carrito y poder jugar con él, o vestir a la muñeca que les fascina.

Cabe mencionarte que, a las personas adultas que no se han atrevido a decir su identidad de género por temor, por miedo a perder trabajo, familia y demás. Puedan ver esta Navidad en su árbol el juguete que más desearon en su momento, desde chiquitxs o desde adolescentes.

De mi parte te lo agradecería demasiado, como al igual esta vez sólo te pido que me traigas mi testosterona para poder continuar con mi tratamiento, que me obsequies el duplicado de la llave de mi casa, para que mi mamá no me deje afuera, cada que se le ocurra. Esta vez, no quiero juguetes, pero si comida para poder alimentarme, ya que tú sabrás que desde que me salió bigote en mi casa me ocultan la despensa y no compran para que no tenga donde agarrar.

Quiero pedir tu ayuda para poder no rendirme JAMÁS, pues muchas veces siento que no tiene caso seguir luchando con todas las adversidades que se viven en la sociedad, con la familia y con el mismo mundo.

Pero más que otra cosa, te pido que esta Navidad sea una Navidad donde las infancias trans puedan sonreír, puedan tener alegría y sepan que tienen motivos por los cuales sonreír y que sepan que por más dura que sea la caída, siempre se levantaran.