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La gente migrante se arriesga a miles de cosas, las y los migrantes trans la tienen más complicada.

Agencias Federales de Estados Unidos, encontraron muy malas condiciones de atención a personas migrantes LGB y Trans en el Centro Correccional del Condado de Cibola, ese mismo centro está acusado de causar la muerte de una inmigrante trans.

La unidad transgénero en una prisión privada en Nuevo México, donde se detuvo a inmigrantes no autorizados a entrar a Estados Unidos, ha estado proporcionando atención médica insuficiente, según una investigación realizada por Reuters.

Las inspecciones de las agencias federales en el Centro Correccional del Condado de Cibola en Nuevo México “encontraron cientos de solicitudes de atención médica sin respuesta, procedimientos de cuarentena deficientes y tratamiento deficiente para enfermedades mentales y otras enfermedades crónicas”, informa la agencia Reuters.

El centro era la única unidad del Servicio de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos dedicada a los detenidos trans, pero todos fueron trasladados a otros lugares en enero debido a los problemas en el Cibola.

Las inspecciones fueron realizadas por el cuerpo de salud de ICE y el personal de derechos civiles del Departamento de Seguridad Nacional de los EE. UU. Sus hallazgos no se han hecho públicos, pero los asistentes del Congreso confirmaron la información a la agencia de noticias.

Roxsana Hernández, una inmigrante trans de 33 años de Honduras, murió en mayo de 2018, poco después de ser trasladada del centro de detención Cibola a un hospital. La causa de muerte oficialmente señalada fueron las complicaciones de la neumonía y el VIH, pero los grupos de derechos civiles han dicho que fue abusada mientras estaba bajo custodia y que su muerte era prevenible.

Abogados de la familia de Hernández presentaron una queja contra el ICE, el DHS y el servicio de Aduanas y Protección Fronteriza alegando que las agencias federales de los Estados Unidos, son responsables de la muerte de la mujer trans, al no haber brindado la atención médica adecuada. Los abogados señalan que ni siquiera recibió medicamentos para el VIH.

Personas trans detenidas en el Centro de detención Cibola, describieron que les negaron hormonas, medicamentos para la presión arterial y otros tratamientos necesarios.

“Cada vez que nos sentíamos enfermas, el primer paso era presentar una solicitud, pero nunca respondían”, dijo Kelly Aguilar, una mujer trans de Honduras de 23 años que estuvo alojada en el centro de detención Cibola durante 2 años, y luego fue transferida a una instalación en Aurora, Colorado.

“Cuando las personas tenían fiebre, dolores de cabeza, problemas estomacales, simplemente intentamos ayudarnos mutuamente dándonos sorbos de agua.

La portavoz de ICE, April Grant, reconoció “varias deficiencias relacionadas con la atención médica” en el centro de detención Cibola, como no haber concertado citas oportunas para las personas detenidas con VIH para ver a especialistas en enfermedades infecciosas. Señaló que muchos de los problemas han sido rectificados. Pero fueron lo suficientemente serios como para enviar a las personas detenidas trans en el Cibola a otros centros de detención