La muerte de una transgénero rusa de origen musulmán ha conmocionado a medios internacionales ya que fue su mismo padre quien pidió, a través de un programa de televisión, que la asesinaran.
Se trata de Raina Aliev, de 25 años de edad, quien se mudó desde Dagestán a Moscú para realizarse una cirugía de reasignación de género y casarse con Viktor, el hombre a quien ella describía como el amor de su vida.
Desgraciadamente su familia no apoyaba su nueva vida, en particular Alimshaik Aliev, su padre, quien aborrecía las decisiones de Raina, a tal grado que se atrevió a ir a la televisión y pedir su muerte.
«Tráiganlo aquí y mátenlo delante de mis ojos. Mátenlo, no quiero verlo. Tráiganlo y mátenlo delante de mis ojos», fueron sus palabras en el programa.
Días antes de su asesinato, Raina dio a conocer que había recibido varias amenazas de muerte, advirtiéndole que no debía casarse, sin embargo, omitió las advertencias y cumplió su sueño, lo que le costó la vida.
Poco tiempo después de su boda, Raina fue asesinada.
Los reportes policiales revelaron que su cuerpo fue descuartizado y dejado en calidad de irreconocible. Hasta el momento, se desconocen más detalles, sin embargo, los vecinos de la familia de Aliev aseguran que fueron los propios padres los que contrataron a un asesino a sueldo.
Esperemos que se haga justicia, algo que probablemente sea difícil en un país donde las leyes no son justas con los miembros de la comunidad.