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Por Diego Loyola

¡Hijaaas e hijos del mundooo! Lamentablemente seguimos pasando con la situación de que por ser trans, somos tan vulnerables, y que cada semana o cada 15 días siempre asesinen a mujeres trans en México, lo cual esta vez una hija mía, de Chihuahua, fue asesinada.

Resulta y resalta que el sábado 5 de septiembre sonó furta la alerta Ambers en Ciudad Juárez, Chihuahua, por el transfemicidio de mi adorada hija, la activista Leslie Rocha.

La realidad es que cada vez son más los crímenes de odio contra personas LGBTTTIQ registrados en ese estado ¡y en menos de una semana, manas!

Cabe recordar que apenas el 3 de septiembre ocurrió el asesinato de mi hija trans, Mireya Rodríguez Lemus. Este caso quedó totalmente impune y dio pie a manifestaciones de los y las activistas de la comunidad LGBTTIQ de Chihuahua en la fiscalía estatal.

Pero por desgracia, manas, pese al reclamo de los y las activistas, la violencia contra la comunidad trans no se detiene en esa entidad federativa.

Mi estimado Carlos Medel, quien forma parte del Observatorio nacional de crímenes de odio contra personas LGBTTIQ, el transfemicidio de mi hija Leslie Rocha es el cuarto crimen de odio en Chihuahua en lo que va de este mismo año.

La situación en aquella latitud mexicana se convierte en la segunda con más asesinatos, ya que por detrás esta Veracruz.

Tres de los cuatros asesinatos han sido de mujeres trans.

Mi hija Leslie tenía tan solo 31 años y la mataron dentro de su propio domicilio; su cuerpo presentó múltiples heridas de arma blanca y estaba envuelto en una sábana blanca.

Tres días bastaron para que nuevamente la comunidad trans estuviéramos de luto, ya que fue asesinada mi hija Mireya Rodríguez donde su cuerpo fue encontrado con similares heridas y demás como Leslie. Su asesinato también fue en su propio domicilio.

Pero antes de estos dos transfemicidios, en marzo sucedió el asesinato de mi hija Patsy Andrea, activista que integraba la Asociación PRO Trans.

Es una realidad que como mujeres y hombres trans estamos latentes a sufrir, que nos quiten la vida, es preocupante y consternarte porque surge un temor entre nosotros, que no sabemos en qué momento alguien nos quiera arrebatar la vida.

Nos están matando y nos quieren callar.