El tercer género llamado Muxes

Manas, no sé si recuerdan pero hace un tiempo les hablé un poco acerca del tercer género llamado Muxe, pues ahora, les traigo una entrevista exclusiva con Ivan Olita, un productor y director italiano que desarrollo un proyecto audiovisual sobre la comunidad Muxe.

Este documental acerca a los espectadores para que conozcan más sobre el tercer género, y es un proyecto del que podremos conocer más en “Love 4 all”, que se realizará el 29 de junio en Campo Marte y Centro Cultural del Bosque.

Pero buena, aquí les dejo un poco de lo que platiqué en la intimidad con el suculento Ivan:

ESCÁNDALA: Antes de este proyecto, ¿qué tanto sabías de la comunidad Muxe?

IVAN: Estaba en un seminario con Werner Herzog y uno de los asistentes nos enseñó una pequeña pieza de La Vela, un desfile muy grande de Muxes que se lleva a cabo una vez al año en Juchitán, Oaxaca, en la cual al final eligen a la reina.

Estos personajes me impactaron inmediatamente y quise saber más de ellas. Ese video era muy corto y no tocaba el tema de una manera profunda, entonces sentí la necesidad de descubrir más. Quería saber de sus vidas cotidianas más allá de La Vela. Después de algunos meses de seguir con mi vida, me encontré con un artículo del NY Times sobre ellas, cuando la controversia sobre el uso de los sanitarios comenzó, y supe que era un recordatorio para que fuera y conociera más. Al día siguiente comencé la preproducción.

ESCÁNDALA: ¿Cómo se da tu interés y cercanía con esta comunidad?

IVAN: Creo que éste es uno de estos instantes en los que surge cercanía sólo por estar “CERCA” de ellas. Considero que la cinematografía se basa en la confianza, por lo que entre más confíen en ti, más tú confiarás en ellas y crearás un ambiente bello para trabajar.

Juchitán no es un lugar de gran tamaño, por lo que estábamos en la mira del pueblo, pero disfrutamos ser parte de eso y descubrir más de lo que estaba pasando.

ESCÁNDALA: ¿Cuál sería el mensaje que quieres resaltar respecto a los Muxes con este proyecto?

IVAN: Antes que nada, me gustaría empezar comentando que estamos trabajando en convertir este cortometraje en un serie documental. Las Muxes son solo una de las muchas comunidades del tercer género alrededor del mundo y estamos empezando a documentar a la mayoría de ellas.

En segundo lugar, pienso que es importante entender que no podemos asumir que copiando y pegando un par de reglas de cierta comunidad a la nuestra van a funcionar igual. Lo más inspirador de la historia de las Muxes es la interacción que han logrado con el resto del pueblo (de todas las edades y géneros). No creo que esto funcionaría para nosotros, pero es justo decir que nosotros también podríamos encontrar nuestra forma para lograrla (dadas nuestras sociedades y creencias).
Es increíblemente reconfortante y me llega al corazón ver cómo el 100% de las personas en Juchitán celebran a las Muxes y reconocen su valor, teniendo en mente que traer algo nuevo sobre la mesa en vez de preocuparse por la propias diferencias.

En Juchitán (aunque no es el paraíso de la tolerancia que podría parecer ya que hay casos de discriminación a un par de millas en cualquier dirección) las Muxes son absolutamente parte del paisaje de la ciudad: son queridas por la gente del pueblo y la mayoría de las familias que las ven como una bendición ya que rara vez se casan y probablemente cuidarán de sus ancianos.

Ellas son muy reconocidas del la zona mexicana del Istmo, especialmente en Juchitán. Estos son lugares que retienen mucho de la cultura zapoteca y ellas están muy ligadas a ella. Una vez que te salgas de la región, no hay más Muxes. Todo se convierte más occidentalizado.

Para ser claro, en Juchitán, las Muxes no necesitan vestirse como mujeres para ser consideradas como tal. Técnicamente, es sobre una persona que es de manera predominante hombre que muestra ciertas características femeninas y “rellena” un cierto rol del tercer género entre hombre y mujer al tomar características de cada uno. Vestirse de manera femenina no es tan relevante, es más sobre el rol social que adquieren.

ESCÁNDALA: ¿Qué tanto cambió tu percepción sobre este tercer género del inicio de la grabación hasta el último momento capturado en cámaras?

IVAN: Siempre está cambiando. Es muy complicado. Yo creo que la lección que aprendí mientras pasaba tiempo con ellas es del tipo que aprendo todo el tiempo que grabo, la cual es que todos somos diferentes y que hay distintas circunstancias en la vida, lo que hacemos y porqué estamos tratando de lograr lo que tenemos en mente, pero al final del día todos somos humanos y siempre hay algo que nos une, algo que se conecta al centro de lo que ser una persona es.

Pasar tiempo con las Muxes reforzó esa idea en mí. Como saben ellas son diferentes al igual que nosotros, no hay nada común en términos de cómo se sienten. Pueden tener la misma meta, pero en términos de ser reconocidas y cosas por el estilo, pero ellas tienen opiniones distintas de la vida, su condición, cómo se sienten sobre su comunidad y de su identidad de género. Ellas son humanas y como tal tienen distintas complejidades. Siempre que grabo un documental, me doy cuenta lo importante que es entender que estamos conectados de una u otra manera.

ESCÁNDALA: Si tuvieras que definir en una palabra a la comunidad Muxe, ¿cuál sería y por qué?

IVAN: Las Muxes son criaturas fascinantes. Estoy profundamente fascinado por ellas. La forma en la que traté de contar su historia es a través de recrear un constante cambio entre un sentido mitológico y uno de cotidianeidad. Eso es exactamente como las siento y lo que trato de contar a través de la película. Realmente me importa la calidad surrealista de la pieza.

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